Artículo de opinión de Beatriz Correas

Una vez más el tripartito no tiene ninguna intención de seguir los procedimientos establecidos y se agarran a cualquier cable para poner en marcha un proyecto acorralado por la polémica: la Metroguagua.

Ahora son los expertos en proyectos de ingeniería los que denuncian la licitación para la redacción de los proyectos de la Metroguagua. Sí, han leído bien, porque los proyectos no estaban redactados. Y el único requisito de esta licitación es que sea la más barata, por lo que, para una obra tan importante como es ganarle 14.000 metros al mar, no se tiene en cuenta la calidad ni la experiencia profesional de las empresas que concursen. Solo importa el dinero. 

Beatriz Correas, concejal y portavoz de Ciudadanos (Cs) en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.

No se va a elegir a la empresa por el proyecto, sino por la propuesta económica para redactarlo. Esto quiere decir que, tal y como se ha licitado, lo que se va a elegir no es un proyecto de ingeniería barato, se elige a una empresa que lo redacte y que sea la más barata. De esta forma, se sigue premiando a las empresas que, independientemente de la calidad de sus servicios, rebajen más el precio hora/ingeniero para realizar el proyecto, con las consabidas consecuencias para las condiciones laborales de sus trabajadores (algo por lo que ponían el grito en el cielo los señores del tripartito).

En toda Europa (exceptuando Polonia, Portugal y España) se cumple la directiva europea de que los proyectos de ingeniería no pueden salir a subasta y lo que se tiene como correcto en una licitación es una valoración, donde el 80% de los puntos es sobre cuestiones técnicas y el 20% sobre la económica. Europa lo que pretende fomentar son proyectos de ingeniería de calidad, que engloben hasta el más mínimo detalle para que, así, la ejecución de la obra no pueda variar más de un 5% del gasto presupuestado. Una medida de control de gasto público. Cuando España, por fin, incluye en la nueva Ley de Contratos la prohibición de subasta en proyectos de ingeniería, cuando está sucediendo todo esto, llega el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y saca a subasta al menor precio la redacción de los proyectos más delicados del trazado de la Metroguagua.

Y lo más curioso es que es con el consentimiento del PSOE, el mismo PSOE que en Madrid critica que no se esté cumpliendo la ley de contratos al permitir que AENA lance licitaciones con subasta al menor precio, el mismo PSOE que dice que vigilará los contratos que lo incumple. Así es la vara de medir de los viejos partidos en determinados asuntos.

Muchos dirán que es mejor porque menos nos cuesta a la ciudad. Hete aquí el gran engaño: desgraciadamente, esto no implica que la obra final sea más barata. Al contrario, si para reducir costes en un proyecto de ingeniería necesito emplear menos tiempo en su desarrollo, lo único que se consigue es obviar detalles que saldrán después, que saldrán en la ejecución de la obra, que tendrán que solucionarse en aras de la seguridad y la calidad de dicha obra, lo que originará un incremento del coste, no para la empresa que desarrolla el proyecto, sino para la que lo construye. ¿Les suena? Cómo se suele decir: ¡Pelotazo en la construcción! Ante licitaciones así está demostrado que lo más caro de un proyecto tiende a incrementarse en un 20%.

Un proyecto de esta envergadura no suele ejecutarse en un único mandato, lo más seguro es que sea en dos, e incluso en tres. Este tipo de actuación por parte del tripartito deja muy claro la poca confianza que tienen en el proyecto, y así lo estamos viendo una y otra vez:

  1. Comienzan las obras por Pío XII, ¿por qué? Pues porque como lo único que están haciendo es cambio de pavimento y un pequeño ensanche de las aceras, nadie les podrá echar en cara un gasto innecesario si el proyecto no se finaliza, porque siempre dirán que estaban realizando mejoras para la ciudad.

 

  1. Sacan a licitación mediante proceso de subasta al menor precio la redacción de los dos proyectos más importantes. Esto les permitirá seguir en su línea de improvisación, ya que cuando comiencen las obras habrá que incrementar los costes que no se hayan tenido en cuenta. Pero, seamos claros, este mandato no va a ver el comienzo de las obras, lo hará el siguiente, por lo tanto, que sean los próximos los que se enfrenten a la ciudadanía por el incremento de gasto que supondrá.

Independientemente de las conclusiones a las que llego, el proyecto de la Metroguagua sigue incumpliendo normativas y leyes, sigue llenándose de irregularidades.

No sé hasta dónde pretenden llegar, ni tampoco sé si los motivos que les mueven para actuar de esta forma son en beneficio de los intereses privados, pero lo que sí tengo muy claro es que este proyecto, el cual no está incluido en su “Acuerdo por la Ciudadanía” (será que no lo consideraban muy importante), nos está llevando al caos y está dejando de lado inversiones necesarias en la ciudad por su realización.

Dicen que no tienen dinero para arreglar el sistema de alcantarillado de La Isleta, pero se gastan inmensas cantidades en un proyecto en el que ni siquiera ellos creían. Tenemos vecinos en barrios de nuestra ciudad con graves necesidades básicas: agua, luz, vivienda digna, empleo… pero no se dota de los recursos económicos suficientes para dar solución a estos problemas.

En fin, el proyecto de la Metroguagua sigue rozando la ilegalidad. Siguen utilizando triquiñuelas para conseguir su objetivo. Están demostrando que no importa el cómo, solo es necesario poner en marcha una gran obra por la que se les recuerde y que, visto lo visto, no tienen ninguna intención de llevarla a su fin. Como diría cualquiera, que se las apañe el próximo que venga.

Por cierto, ¿sabrá el Banco Europeo de Inversiones que su dinero se empleará en licitar  proyectos sin cumplir la directiva europea?

* Beatriz Correas es portavoz municipal de Cs en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria